Piratabriker en ruta por la Vía Algarviana. Día 2



 Buenas de nuevo.

La noche transcurrió tranquila a pesar de la visita antes de quedarme dormido de los cochinos jabalis.

Me desperté en varias ocasiones pero por las posturas para dormir.

En este viaje, además de la colchoneta aislante he estrenado un colchón inflable y la verdad es que he mejorado bastante el descanso.

Con algo de mejor cara...., que la primera noche allá por el mes de Febrero cuando dormimos  en mitad del campo en tienda de campaña.

Despertamos sin haber pasado frío, casi olvidado... o mejor dicho intentando olvidar la durísima etapa del día de ayer, recogemos el campamento, que a lo tonto, se tarda casi una hora, sin prisas pero sin pausa.

Menos mal que tengo mejor cara no? jejeje Así tendría la otra...
Nos ponemos en marcha sin antes fotografiar la finca de las placas solares que nos la hizo pasar putas a ultima hora en el día de ayer.


Nos habíamos quedado a 3 km de Vaqueiros, además por un camino más o menos decente..
Nos adentramos en el pueblo y es en subida, hasta que encuentro un bar donde paramos a desayunar y a hacer otras necesidades..
Café, tostada, reponer agua y necesidades por 1,60€.
Damos una pequeña vuelta por el pueblo, buscando unos balnearios públicos que había visto por internet, por curiosidad más que nada , porque la intención de llegar ayer hasta Vaqueiros era precisamente para poderme duchar, pero al final tuve que hacer lavado rápido en mitad del campo, cómo diría mi compadre...eso es así.
Salimos del pueblo, evidentemente hacia arriba, y de pronto bajamos la primera ribera del día.
Estaba seca como todas las anteriores, y después, subida dura pero ciclable, aunque a Kira le tocaba subir a patitas claro, jeje
UNA HORA¡¡¡¡¡ UNA HORA PARA HACER LOS PRIMEROS 7 KM,  y eso que los tres primeros fueron llevaderos .
Esto no puede ser¡¡¡ y la cosa no pintaba bien, o sea , igual que el día anterior.

Alcanzamos una pequeña aldea (Monchique) y nos paramos a analizar el track. La carretera que pasa por la aldea continúa relativamente igual que el track original. 
Así que la decisión está tomada.
Seguir el track original con una bici de 27 kg es muy muy duro, y muy a mi pesar decido abortar la idea primitiva y original. Decido continuar la Via Algarviana pero por asfalto, y los que me conocéis sabéis que soy enemigo, pero las circunstancias y la sensatez me obligan.
Son carreteras comarcales con poco tráfico o ninguno. Así que a dar pedales más llevaderos y a devorar kilómetros más rápido.
Las vistas que tenemos mientras pedaleo tranquilo por la carretera solitaria me confirman de que ha sido una buena decisión.
El track seguía y seguía en constantes subes y bajas.

No hay mal que por bien no venga, estas vistas metido por ahí abajo me las hubiese perdido...jeje

Devoramos kilómetros y paramos a comer algo en un pequeño merendero junto a la carretera justo antes de llegar a Cachopo.

En un afán de quitarme kilómetros de carretera, en un tramo que el track pasaba por un tramo de carretera decido continuarlo en una bifurcación. 
La lógica me decía... sigue por la nacional... que el track ya sabes cómo es, peeerooo¡¡¡¡ no¡¡, decido de nuevo seguirlo, era asfalto y llevaría supuestamente cerca la nacional para reincorporarme.
Errorrr¡¡¡ de nuevo grandes ramplones de cemento que nos vuelven hacer poner pie a tierra para subirlos...
Y así y de nuevo en la nacional subimos la segunda de las Sierras, de las tres que hay que afrontar en esta aventura.
Paré a tomar un par de Sagres en una venta en Feiteira , pero tarde para almorzar, así que bajo unos eucaliptos tocó almorzar del avituallamiento que portamos, no viene mal tampoco aligerar la carga y echar un buen descanso.
                                                 
   


Buen ratito echamos la Kirita y yo..., sólo escuchando el ruido de las hojas de los eucaliptos y de vez en cuando algún coche.
Retomamos la marcha y poco nos quedó de subida. 
Una gran bajada nos hizo saber que habíamos dejado atrás la segunda sierra y ya estábamos más cerca del ecuador de nuestra aventura.
Los Kilómetros fueros cayendo por un terreno llevadero. 
Es curioso que casi todos los pueblos o aldeas por donde pasábamos habían fuentes, así que confiaba reponer agua sin problema.
De hecho, cuanto más se aproximaba el sol al horizonte y me iba diciendo... ve buscando un buen lugar para pasar la noche pensé, hoy llenaré el camelback bien de agua y me daré una buena ducha en condiciones.
Un par de kilómetros antes de llegar a Benafín, encontré el lugar adecuado.
Aún faltaba una hora para la puesta de sol, lo que me permitió buscar tranquilo un sitio llano y sin piedras, y montar tranquilo la tienda. 
Ducha al aire libre y preparar la tienda.
El problema del lugar fue que cuando ya me encontraba cómodo, intento llamar a Rocío y..., ostia¡¡¡ casi no tengo cobertura. 
Me salí de nuevo de la tienda e intentaba pillar algo de señal, y era casi imposible.
Cómo es posible¡¡¡ si no estoy encerrado entre montañas y cerca de poblaciones, conseguí tener señal a duras penas, lo suficiente para poder decirle entrecortado que estábamos bien y donde pasaríamos la noche, que a la mañana siguiente hablaríamos.
Vi una película y a descansar.
Y muy bien que lo hice, llovió algo durante la noche, pero eso ya será otro día.










 


 


 



 








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