Piratabriker en ruta por la Vía Algarviana. Día 1
Más vale tarde que nunca, me dispongo a relataros cómo nos fue nuestra aventura por la Via Algarviana desde el pueblo portugués fronterizo de Alcautim el pasado 9 de Octubre del 2022 hasta el Cabo de San Vicente.
Atravesar el Algarve de este a oeste por el interior lejos de la zona costera.
Dormimos en Sanlucar, dejamos la bici preparada la noche anterior con intención de salir temprano pero sin prisa, de hecho, salimos a las 10:30 horario Español.
A la llegada al puerto justo llegaba el barco, maravilloso ¡¡ no tendremos que esperar.
2,5€ fué lo que nos costó pasar a Kira, la bici y yo.
A Kira no le hizo mucha gracia el barco.
Expectante ante lo que nos quedaba por delante.., me tenía ilusionado, y algo preocupado al mismo tiempo, pero con la tranquilidad por lo vivido en rutas anteriores con alforjas.
Primera consigna, no auto presionarme, no tengo meta ni miedo ante lo que me deparará el camino, las dificultades y contratiempos las iremos solventando sobre la marcha, no hay de mas de qué preocuparse.
Salimos de Alcautím bordeando durante unos kilómetros rio arriba.
A la altura de Madrina ( España ) la primera cuesta importante para salir de la vega del río.
Aquí fué donde tuvimos que poner pié a tierra por primera vez ..( de muchas que nos esperaban.. ).
Fuerte cuesta que se hacía imposible cargado con las alforjas el subirla.
Pronto me di cuenta de que se auguraba un día complicado, hacia bastante calor, las cuestas hacia abajo eran pequeñas y las subidas eran lentas o a pié.
A pocos kilómetros vimos un yacimiento megalítico, aunque un poco pobre, tan sólo dos menhires.
Duro, se estaba volviendo desde el inicio, muy duro, demasiado, la cosa no pintaba bien.
En la primera parada, a las 2 horas para comer algo bajo la sombra de un pequeño pino, cuando fui a reemprender la marcha, Kira se quedó tumbada bajo la sombra y decía que de allí no se movía.
Tuve que descabalgar de mi montura para cogerla y subirla en su canasta para continuar.
Empezó a ponerse rutinoso el subir empujando la bici o subiendo a molinillo sin respiro alguno.
Tarde o temprano empezaría a pasarme factura física y psíquica, porque a las 4 horas tan sólo había recorrido 26 km.
Al pasar por una aldea crucé una carretera comarcal, y ahí tuve mi primera tentación.
Miré el GPS, y efectivamente el Track se unía unos kilómetros más adelante. La cojo? y me ahorro esfuerzo? No, me dije, qué prisa tengo, lo haré por el recorrido original.
Sólo necesité dos cuestas más y la visión de otras tantas para después de un par de km coger un camino que me devolviese a esa carretera.
Y obtuve mi recompensa.
Gasolinera con su pedazo de venta/restaurante, olé¡¡¡ Las 13:30 h , hora perfecta para almorzar en Portugal.
Una cervecita por favor ¡¡ acompañada con unas olivas y pan variado con mantequilla y una pasta de aceitunas machacadas y zanahorias aliñadas me hicieron olvidar el mal rato que llevábamos encima casi desde la salida.
Ni un pequeño tramo en llano, puff....
Ya lo sabía, pero lo que no me esperaba era que el 50 % de las subidas serían empujando bici oh, a tope¡¡.
Decir que en ningún momento quité el plato pequeño y casi todas las subidas a molinillo total¡¡¡
La puntilla me la dió el km 31, en esa subida pasé mas de 40' empujando la bici y mi zapatilla derecha empezó a despegarse la suela y los tacos laterales se empezaban a doblar de empujar lateralmente por la gran pendiente.




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